sábado, 5 de junio de 2021

05-06-21

 

Realmente no se como iniciar. Hace un rato pensé tenerlo claro, pero hay tanto pasando en mi mente que me cuesta concentrarme, aún cuando lo único que busco es silencio. Me siento en el limbo. Como ni aquí ni allá. Con el cielo de un lado y el infierno del otro. Pareciera ser necesario, así que decido sentarme en medio del caos que me rodea mientras en el fondo de mi corazón deseo que me escuches. Con mi cabeza en las rodillas, elevo una breve oración pidiendo desesperadamente que me ayudes. No logro ver luz al final del túnel. El “deber ser” me grita sin cansarse y el latir de mi corazón me susurra lo contrario; sé lo que quiero y parece escurrirse entre mis manos como agua. Es tanta la presión que por segundos se me olvida que gran parte de lo que suceda ni siquiera depende de mí. No importa qué tanto luche, qué tanto entregue, qué tanto anhele, se me sale de las manos. Y está bien; pero el temor como que decidió recuperar su “amistad” conmigo. Sonriendo se me ha sentado al lado a mirarme fijamente… Sabe que me está afectando. Lo sabe y se jacta. ¿En cuanto a mí? Me aferro a tus promesas con la esperanza de que en cualquier momento las veré. Me agarro a ellas como un niño a su peluche al dormir. Ese que llevan a todas partes y que si no tienen desesperan. Sé que me ves, sé que me escuchas… te necesito. 



jueves, 15 de abril de 2021

Ojalá pudiera.

 

Ojalá pudiera dejar el pasado atrás. O más bien, tener la capacidad de segmentarlo y quedarme con todo lo que me ha enseñado y borrar las heridas profundas que me ha dejado. Me persigue como un fantasma que me respira en la nuca y pareciera recordarme que no importa que tan bien o feliz esté, nunca dejaré de ser aquella persona refugiada en un rincón con las manos temblorosas, el corazón a millón y la mente estruendosa mientras a una velocidad casi que imparable caigo en el hueco de la soledad y desesperación. Pareciera que me rindo a él; a su frío abrazo de muerte que me es tan familiar.

Ojalá pudiera estar segura de que estoy bien. De que no estoy rota en mil pedazos que cortan al intentar encajarlos. Ojalá pudiera mirarme al espejo y ver algo diferente en mi. Alguna luz en mis ojos, tal vez? O el destello de una nueva esperanza. Ojalá pudiera enfrentarme a la vida sin sentir que me ahogo cuando con voz entrecortada intento pedir ayuda. Ojalá pudiera estar tan segura de mí, tanto como para dejarme querer de verdad y no creer que merezco siempre lo peor de los demás. Ojalá pudiera no conformarme cuando sé que merezco más. Ojalá pudiera dejar de culparme por todo, aún de lo que se me sale de las manos. Ojalá pudiera dejar de exigirme tanto y entender que valgo y soy digna de respeto y honra.

Ojalá simplemente pudiera dejar de verme y sentirme.

Ojalá pudiera comprender, que hay una Verdad que me sobrepasa y un amor incondicional que me espera. Ojalá pudiera ver son sus ojos y pensar como él. Ojalá no diera tanto miedo ni me desgarrara el dolor. Ojalá pudiera quien quiero ser para mi y para los demás.

Ojala pudiera.

sábado, 20 de febrero de 2021

Para mí.

Para mí (o para ti), siempre que lo necesite(s).

Esto es simplemente un recordatorio de que esta bien no tener días tan buenos. Aquellos en los que sientes que te has exigido tanto que eres incapaz de cumplir con tus propias expectativas, y ni hablar de las de los demás. Esos días en los que la mente no encuentra descanso por más que luches por conseguirlo.

Está bien tener días malos, pero no está bien sentirte mal por ellos.

Está bien tener días malos, pero está mal convencerte de que así serán para siempre.

Está bien tener días malos, pero duele que te juzgues por cosas que han quedado en el pasado y que claramente ya no puedes cambiar.

Está bien tener días malos, pero te destruye pensar que no es avanzado cuando el simple hecho de abrir los ojos cada mañana ya es un logro increíble.

Está bien tener días malos, pero no es sano resignarte a creer que tu valor se define por tus errores, por lo que dicen los demás o por la situación en la que te encuentras.

Está bien tener días malos, pero te drena la vida perder la esperanza del futuro que te espera.

Está bien tener días malos, pero no está bien que por miedo decidas quedarte en el lugar en el que estás sabiendo que no eres feliz. (Aplica para lugares, relaciones, etc.)

Está bien tener días malos, pero está prohibido retroceder.

Está bien tener días malos… pero también está muy bien luchar cada día, cada hora y cada segundo por creer que esa marca indeleble de amor que está en tu corazón te asegura que todo va a estar bien y que pronto verás la salida del túnel de terror en el que te encuentras.

Que el amor sea tanto que el temor no lo resista.

Be still.

 

 

sábado, 23 de enero de 2021

Cómo?

Cómo le digo a la vida que de a ratos quiero que se apague? Cómo le digo al silencio que quisiera que me ahogue? Cómo le digo a la luz que se disperse, al río que se seque, al color que se destiña? 

Cómo hago para dejar de escucharte convencida de que tus palabras son reales? Hoy te sientas una vez más a mi lado y me hablas con tanta naturalidad que me asombras. No sé en qué momento te di la bienvenida, o cuándo te di la oportunidad de sentirte tan cómodo que ya no tocas la puerta al llegar, simplemente entras como quien regresa a casa y tomas tu lugar. Es desconcertante saber que gran parte de eso es mi culpa. A lo mejor te he recibido muy bien en ocasiones anteriores... de pronto nunca fui capaz de hacerte frente y decir que me incomodabas... o tal vez, y solo tal vez, me gusta tu presencia y me he acostumbrado a ella. Me haces sentir “segura” mientras me encojo del dolor que causa en mi escucharte decir que no merezco nada y saber que tienes razón. Que nada de lo que haga es suficiente, que nada de lo que intente tendrá exito. Es como si hubieras visto mi futuro y me lo lanzaras en la cara.  No puedo salir de esta, es muy profundo el desespero y tus cadenas muy fuertes. No veo la luz ni siento calor, solo un vacío que de a poco se lleva las pocas ganas de seguir. 

Cuánto más he de esperar por mi rescate? Cuánto más debo luchar por convencerme y demostrar que sé porque sé, que sí pasará? A lo mejor soy yo quien no ha entendido el propósito. De pronto es mi culpa por no confiar ni creer lo suficiente, por dejar que el temor me controle. Y mientras? Mientras, aguardo la esperanza del que me busca. Espero con ansias el día de su regreso, cuando por fin pueda respirar de nuevo sin temer que sea mi último aliento. Anhelo dejarlo entrar sabiendo que tomará tu lugar y me dará paz, y sueño. Sueño con verlo a los ojos y saber que me ama tanto, que bajaría una y otra vez a los confines de la tierra sólo por salvarme. A Él espero, y en Él me pierdo.  

martes, 19 de enero de 2021

Sin título

 

Quisiera tener la capacidad de detener el tiempo y hacer eternos los momentos en los que te siento tan cerca que tu presencia ahoga todo lo demás. Es el único espacio en el que todo el ruido se apaga y el latir de tu corazón es tan fuerte que calla las voces que a diario me susurran “recordándome” lo insignificante que soy. Me arrastran y me atan a la realidad que me niego a aceptar e intentan convencerme de que, a lo mejor, mi destino es morir en el olvido y la soledad. Me gritan que no estás y que te avergüenzas de mí, que todo lo malo que me pasa es el pago por mis errores y por darte la espalda en ocasiones. Me envuelven en un torbellino de malos recuerdos y ansiedad. Hay tanto pasado como futuro que nublan mi visión en mi búsqueda desesperada por encontrar la paz y no entiendo. No comprendo la razón por la cuál la oscuridad se ha hecho más grande que yo y me he dejado llevar. Es más fácil rendirme a ella que enfrentarla, no soy lo suficientemente fuerte para mirarla a los ojos y rechazarla. El silencio permanente y el fin son tentadores, parecieran brindar el descanso que tanto anhelo, pero sé que me engañan.

En medio de todo, aún sin fuerzas ni esperanza, en medio del mar que me ahoga, grito. Grito por ti, por tu amor, por tu paz. Grito hasta quedarme sin voz en un intento de que me escuches, de que sepas que de verdad te necesito, de que entiendas que es genuino mi deseo por ti, que la vida no tiene sentido si no estas e incluso estando lejos en el fondo eres a quien busco. No quiero nada si tenerlo todo significa no tenerte a ti. No quiero ser si no es contigo, no quiero estar sino a tu lado, en ti, y sólo en ti, mi voz encuentra su canción y mi corazón vuelve a latir con pasión. El fuego vuelve a arder y tu calor reemplaza el frío del dolor. Tu voz calma la tormenta y restaura mi ser, tu sangre, aunque rojo carmesí, limpia y sana. Tu espíritu me abraza, me consuela, y me recuerda que aún cuando la muerte crea haber ganado, tú me haces vivir. Y eso, es lo único que me hace seguir.

domingo, 10 de enero de 2021

Día 7

It's really over.

Hoy es el último día y me encontré con emociones muy controversiales... así que terminé escribiendo dos versiones del mismo. Puedes quedarte con la que más te llegue.

1.

No es un día tan feliz como quisiera. La tristeza es traicionera y cómoda y me invita a quedarme con ella.
Es un poco decepcionante saber que las cosas terminaron así... no lo vi venir, o tal vez sí, pero preferí hacer la vista gorda y hacer hasta lo imposible por extender el tiempo que compartíamos. Realmente lo intenté.
Intenté ser mi mejor versión de mi, para ti. Intenté cambiar aquellas cosas que sabía que no te gustaban y que sabía que de verdad necesitaba cambiar. Intenté grabar el sonido de tu risa en mi recuerdo y guardar el brillo de tus ojos en mi mente. Intenté fingir que no sentía nada, que podía controlar mi corazón. Convencerme de que no me hacía la persona más feliz del mundo el simple hecho de compartir contigo. Verte reír por cosas que jamás me serían graciosas, emocionarte por asuntos "triviales" y algunos otros más complejos, escucharte hablar de lo que más te gusta, acompañarte aún muerta de sueño o cuando realmente no me sentía del todo bien. De verdad lo intenté; Mantener las cosas casuales.. mantener la distancia, entenderte y estar para ti. Seguí pensando lo mejor aunque la situación fue la peor, te abracé fuerte aún cuando no hablabas y oré en silencio por ti y por tu corazón. Sigo haciéndolo, pues aún tienes una parte del mío. 
No soy perfecta, pero intento ser genuina. No "debería" estar escribiendo esto pero no puedo dejar pasar el hecho de saber que de alguna forma yo también te hice daño. Por presionarte, empujarte, a lo mejor chocar mucho contigo... tú sabes más que yo las cosas que hice mal. Pero no hay deseo más puro en mi que el bien para ti. Se que a lo mejor no fue tanto lo que hice sino lo que dije. Lo que he escrito, lo que he expuesto. No quise herirte y tampoco alejarme o empujarte lejos... se me sale de las manos. 
Es mentira que se me acabaron las lágrimas, en realidad pareciera que nunca se agotan :) Las noches siempre son las más pesadas, pero estoy aprendiendo a lidiar con ellas. 
Perdón, si he asumido lo peor de ti. De alguna forma me es más fácil de esa forma. No te odio, todo lo contrario. 
En estos días me he dedicado a escribir, ha sido como la única forma que encontré de drenar un poco todo lo que no me dejaba dormir. He decidido dejar de pensar en cómo las cosas hubieran sido distintas si hubiera actuado de otra manera en diversas situaciones, la ansiedad estaba acabando conmigo. He sido egoísta también y siento que ambos nos hemos arrastrado el uno al otro en un afán de proteger lo nuestro. Nuestros principios, nuestros esquemas, etc. 
Hace mucho tiempo leí una frase que decía "No necesitamos creer lo mismo para creer juntos" y creo que ahora lo entiendo un poco. Pero para creer juntos hay mucho que aprender primero. A lo mejor ninguno de los dos está preparado para eso, ni siquiera como amigos. 
Para mi nunca serás el malo. Puede parecer lo contrario, pero siempre entendí y justifiqué tus errores o las cosas con las que no estuve cómoda. Sigo haciéndolo. Y siendo honesta, no espero nada. Sólo que ambos podamos sacar lo mejor de esto.

Creo que ya esto esta muy largo así que me detendré aquí. 
Espero verte sonreír, así sea a la distancia. 

PD: Extraño a mi amigo pero dudo mucho que algún día lo vuelva a tener.

2. 

Le quise. Le quise mucho. Pero como una rosa marchitada, perdió su encanto. 
Me quedan los recuerdos de los días brillantes en los que pude admirar su color y los vagos recuerdos de su dulce olor. 
Ojalá algún día logres florecer de nuevo, por lo pronto, solo te digo adiós.

sábado, 9 de enero de 2021

Día 6

"Respiro" 

Yo se que no me van a creer hahaha pero de verdad. Hoy la mente está más clara. El breakdown mental del día de ayer me sirvió para darme cuenta, una vez más, de que todo pasa. A veces el universo permite cosas dolorosas para evitarnos algo peor o simplemente abrirnos los ojos a lo mejor y más grande que espera por nosotros. 

Creo que lo más duro es darte cuenta cuánto permitiste por “amor” a otro. Hoy los recuerdos me repelen, pues son la muestra de mi desgaste. Ahora, si me preguntas, no me arrepiento, aunque hubiera preferido desperdiciar menos tiempo. Al final, damos a otros lo que somos, y no podemos esperar que alguien nos de algo que no tiene. Es como plantar un árbol de manzanas colocando nuestra esperanza en que su fruto sea naranja y luego echarle la culpa al árbol porque no cumplió con tus expectativas. El asunto está en saber filtrar. En darse cuenta quien si, quien no, quien siempre y quien nunca. Notar quienes son los que te valoran y por los que realmente vale la pena dar la vida por ellos. Esos amigos que son mas que amigos, que en ocasiones (muchas más) te comprenden más que tu propia familia (que también son importantes, no me malinterpreten). 

Hoy es mi día seis, y me levanto con una sonrisa en la mente (no en la cara porque claramente estoy recién levantada) con una nueva esperanza de un futuro mejor y con un corazón dispuesto a seguir dando lo mejor de sí, pero con mas cuidado. 

Creo firmemente en que algún día me acordaré y me reiré de esto. Y cuando el pasado toque a mi puerta, le diré “muchas gracias. Aprendí mucho de ti, pero ya no te necesito”.  



“Pues yo sé los planes que tengo para ustedes —dice el SEÑOR —. Son planes para lo bueno y no para lo malo, para darles un futuro y una esperanza.”

‭‭Jeremías‬ ‭29:11‬ ‭NTV‬‬


PD: Todavía sigo convenciéndome de lo anterior. La presión en el pecho y las náuseas siguen volviendo a diario, pero al menos ya se me acabaron las lágrimas.

Día 5

Vuelvo a sentirme desubicada. Por un rato crei sentirme bien pero siento que el vacio me grita a la cara recordandome que sigue vivo y no se que hacer. Hoy siento temor al futuro y al pensar que podría no ser capaz de salir de este círculo vicioso de miedo y culpa que me ciega más rápido de lo que quisiera. De a ratos siento que respiro, la otra parte del tiempo siento que me ahogo. Hay una parte de mí que te busca en silencio y sin embargo al mismo tiempo no quiero saber nada de ti. Pero la costumbre, ah maldita costumbre. Te has convertido en mi peor enemigo, recordándome minuto a minuto lo que ya no tengo. Atándome de manos y pies y callándome con tu voz ensordecedora me arrastras a un rincón de mi mente en el que no quiero estar. 

Estoy ansiosa. Pero prefiero enfrentarme al tsunami de emociones antes que dejarles estar por mas tiempo. Mientras más rapido lo sienta y lo deje salir, más libre soy, dispuesta a recibir y sentir lo nuevo que tiene la vida para mi. 

Estoy corriendo en medio de un mar de vidrios rotos, luchando desesperadamente por salir a la luz, sintiendo cada cortada deseando que me alcancen las fuerzas para seguir caminando. 


Hoy es mi día cinco (cada vez se hacen más cortos, me estoy quedando ya sin palabras), y con una voz ahogada y con temor, le digo a Dios, la vida, el universo, lo que sea; que confío en que esto es lo mejor. Pues esto también pasará.

viernes, 8 de enero de 2021

Día 4

Ira.

Hoy me he levantado con ganas de molerte a golpes. Claramente es algo imposible, no tengo tanta fuerza, pero mentalmente lo he hecho. He golpeado tu pecho con ira hasta llorar, he gritado tu nombre en medio de insultos y deseado no haberte conocido. Cuánta cobardía es necesaria para dejar ir a alguien importante solo por el hecho de no querer cambiar? Cuánto temor es necesario para quedarte en tu zona de confort y ver cómo se van sin tú hacer nada para evitarlo? Me causa gracia tu capacidad para fingir que estas bien. La vida te ha golpeado tan duro que te has blindado y te has convencido que es lo mejor que pudiste haber hecho. La has pasado tan mal que dejaste de luchar y te rendiste al dolor. El asunto con las barreras es que así como no dejan entrar, tampoco dejan salir. 

Siendo honesta, en medio de toda esta ira lo que siento es dolor. Dolor por ver el conflicto interno que tienes y tu incapacidad para dejarlo salir. Te has “guardado” tanto que ni siquiera eres honesto con tus sentimientos por temor a que el mundo los pisotee y de esa misma forma te has abstenido de vivir de verdad. Por eso buscas... buscas personas, buscas entornos, buscas deseos, pero nada te sacia, porque sigues buscando en el lugar equivocado. 

 

Hoy es mi día cuatro, y en medio de un torbellino de emociones elevo una oración al cielo, para que algún día puedas encontrar paz en tu alma, sin tenerme a mi.

jueves, 7 de enero de 2021

Día 3

Crisis de abstinencia. 


Hoy empiezas a notar la ausencia. La costumbre empieza a tocar tu puerta de forma desesperada rogándote que la dejes entrar, después de todo ha estado contigo 24/7 desde hace un tiempo. El deseo de tener algún tipo de contacto es casi irresistible, vienen a tu mente recuerdos de lo bien que te sentías mientras charlaban, o lo amado que creías estar mientras escuchaba tus problemas y te abrazaba mientras llorabas.

Es complicado, saber que no lo necesitas y al mismo tiempo sentir que es lo único que te da vida. Querer compartir alguna publicación que viste en internet.. o el simple hecho de saber como está. Es duro pensar que mientras tu vives este duelo, seguramente no la está pasando tan mal. Solo fuiste una persona con la que pasó momentos lindos que quizá en un futuro no recuerde, para ti, fueron experiencias que sin querer marcaron tu corazón y que ahorita se queman como fotografías en el fuego. El olor a cenizas es abrumador, las ganas de querer sacarlas es tan absurda, pero sabes que cualquier movimiento en falso podría causarte heridas graves. Lo mas irónico es que lo consideras.. las quemaduras eventualmente sanarían y podrías mantener las fotografías contigo.. pero las cicatrices serían permanentes y el dolor tan insoportable que borraría tu sonrisa de las fotos. Al final, la pérdida no dejaría de ser real y la ausencia solo se haría mas espesa. 

Hoy es mi día tres, y muero por sentirlo cerca, pero mientras más cerca, más profunda la herida. 

Hoy es mi día tres y lo extraño, aunque quizás el ni siquiera piense en mi.

miércoles, 6 de enero de 2021

Día 2

 No eres persona.

Fin.

Hahaha no mentira, ya hablando serio, el día 2 se vuelve más abstracto. Es como si hubieran inhibido todos tus sentidos y nada te llega. Los sonidos son lejanos y lo que sucede a tu alrededor parece una película en reproducción de la cual tu no haces parte. Te esfuerzas por fingir que todo está bien, pero estás tan frágil que al mínimo roce te derrumbas, de a pedazos te desmoronas, de a ratos sientes calma pero la realidad y los recuerdos te golpean tan fuerte que tus columnas no logran soportar más el peso de tu oscuridad. Pero te esfuerzas, te esfuerzas por mantener tus piezas juntas, al menos de esa forma el frío de la soledad paseándose entre tus grietas pareciera no hacer tanto daño, aunque lo hace. Es difícil saber que tendrás que enfrentarte de nuevo esas cosas que a lo mejor le estabas huyendo. A lo mejor un conflicto personal, a veces sólo el levantarte de la cama. En medio de todo, sientes como si la vida hubiera perdido sus colores y escuchas a los demás decir que todo va a estar bien, pero es tan lejano que de alguna forma te convences de que nunca va a pasar. 

Estoy en mi día dos. Me levanté mejor luego de una noche “tormentosa” en mi cabeza pensando que a lo mejor ni le importé, cuestionando absolutamente todo y sintiendo que di tanto que me perdí. Perdí mi foco, perdí mi rumbo, perdí mi aire. No se en qué momento las cosas se tornaron así. No sé en qué momento me dejé arrastrar a tal punto de llegar a tolerar cosas que se que no merezco pero que eran “casuales” si eso me permitía seguir teniéndolo. Hoy me desperté con dolor en el corazón, pero con la mente más clara. Con tristeza en el alma, pero con ganas, aunque pequeñas, de volver a sentirme yo. De darme cuenta de lo que valgo y lo que merezco, de darme mi tiempo y mi espacio para sanar… de alejarme de todo y de todos y de volver a encontrarme, de saber, que nada de lo que ha pasado ni nadie de los que han estado definen mi vida ni mi futuro, y de convencerme de que mejores cosas están por venir.

Hoy es mi día dos y todo lo que acabo de decir es un mensaje para mí, porque, aunque realmente no lo sienta del todo verdad, se que es lo que necesito y lo a que a lo mejor tú también necesites.

Hoy es mi día dos, y en medio de lágrimas te envío un abrazo, vamos a salir de esta juntos.

martes, 5 de enero de 2021

Diario de una pérdida

No sé que escribir de intro, así que simplemente empezaré.
Mucho gusto, he dejado ir.
Bienvenido al viaje.

Día 1

Debo aclarar que este día realmente no tiene descripción fiel a lo que en realidad es. El momento en el que se materializan las palabras que tanto temías escuchar se convierte en un ruido tan ensordecedor que anula tus sentidos y pierdes la noción de lo que pasa a tu alrededor. De la nada te encuentras cayendo en un torbellino de oscuridad que te arrastra con tanta fuerza a lo profundo que respirar se vuelve una tarea casi que imposible y el dolor se vuelve físico. Para que me entiendan un poco más, es como si un camión te chocara el pecho de forma inesperada y al mismo tiempo tu cuerpo estuviera reaccionando al haberte comido algo en mal estado y tuvieras miedo de morir en el instante. ¿Suena un poco dramático, ah? lastimosamente es real. El dolor en el pecho, las náuseas, el temblor en las manos, la paranoia en la mente… todo es real.

No tan real como los miles de pensamientos que te atacan de la nada. “y si no hubiera hecho…?, y si no hubiera dicho…? Y si sí, y si no, y por qué, ¿y por qué no?” Empiezas a dudar hasta de tu existencia misma, consideras si el error eres tú, si alguna vez las cosas saldrán bien para ti, si eres digno, si existe alguien que pueda ver lo que en realidad eres. Lo irónico es que en medio de lagrimas te das cuenta de que ni tú mismo lo ves, y el dolor te abraza hasta quedarte dormido.