jueves, 15 de abril de 2021

Ojalá pudiera.

 

Ojalá pudiera dejar el pasado atrás. O más bien, tener la capacidad de segmentarlo y quedarme con todo lo que me ha enseñado y borrar las heridas profundas que me ha dejado. Me persigue como un fantasma que me respira en la nuca y pareciera recordarme que no importa que tan bien o feliz esté, nunca dejaré de ser aquella persona refugiada en un rincón con las manos temblorosas, el corazón a millón y la mente estruendosa mientras a una velocidad casi que imparable caigo en el hueco de la soledad y desesperación. Pareciera que me rindo a él; a su frío abrazo de muerte que me es tan familiar.

Ojalá pudiera estar segura de que estoy bien. De que no estoy rota en mil pedazos que cortan al intentar encajarlos. Ojalá pudiera mirarme al espejo y ver algo diferente en mi. Alguna luz en mis ojos, tal vez? O el destello de una nueva esperanza. Ojalá pudiera enfrentarme a la vida sin sentir que me ahogo cuando con voz entrecortada intento pedir ayuda. Ojalá pudiera estar tan segura de mí, tanto como para dejarme querer de verdad y no creer que merezco siempre lo peor de los demás. Ojalá pudiera no conformarme cuando sé que merezco más. Ojalá pudiera dejar de culparme por todo, aún de lo que se me sale de las manos. Ojalá pudiera dejar de exigirme tanto y entender que valgo y soy digna de respeto y honra.

Ojalá simplemente pudiera dejar de verme y sentirme.

Ojalá pudiera comprender, que hay una Verdad que me sobrepasa y un amor incondicional que me espera. Ojalá pudiera ver son sus ojos y pensar como él. Ojalá no diera tanto miedo ni me desgarrara el dolor. Ojalá pudiera quien quiero ser para mi y para los demás.

Ojala pudiera.