miércoles, 6 de enero de 2021

Día 2

 No eres persona.

Fin.

Hahaha no mentira, ya hablando serio, el día 2 se vuelve más abstracto. Es como si hubieran inhibido todos tus sentidos y nada te llega. Los sonidos son lejanos y lo que sucede a tu alrededor parece una película en reproducción de la cual tu no haces parte. Te esfuerzas por fingir que todo está bien, pero estás tan frágil que al mínimo roce te derrumbas, de a pedazos te desmoronas, de a ratos sientes calma pero la realidad y los recuerdos te golpean tan fuerte que tus columnas no logran soportar más el peso de tu oscuridad. Pero te esfuerzas, te esfuerzas por mantener tus piezas juntas, al menos de esa forma el frío de la soledad paseándose entre tus grietas pareciera no hacer tanto daño, aunque lo hace. Es difícil saber que tendrás que enfrentarte de nuevo esas cosas que a lo mejor le estabas huyendo. A lo mejor un conflicto personal, a veces sólo el levantarte de la cama. En medio de todo, sientes como si la vida hubiera perdido sus colores y escuchas a los demás decir que todo va a estar bien, pero es tan lejano que de alguna forma te convences de que nunca va a pasar. 

Estoy en mi día dos. Me levanté mejor luego de una noche “tormentosa” en mi cabeza pensando que a lo mejor ni le importé, cuestionando absolutamente todo y sintiendo que di tanto que me perdí. Perdí mi foco, perdí mi rumbo, perdí mi aire. No se en qué momento las cosas se tornaron así. No sé en qué momento me dejé arrastrar a tal punto de llegar a tolerar cosas que se que no merezco pero que eran “casuales” si eso me permitía seguir teniéndolo. Hoy me desperté con dolor en el corazón, pero con la mente más clara. Con tristeza en el alma, pero con ganas, aunque pequeñas, de volver a sentirme yo. De darme cuenta de lo que valgo y lo que merezco, de darme mi tiempo y mi espacio para sanar… de alejarme de todo y de todos y de volver a encontrarme, de saber, que nada de lo que ha pasado ni nadie de los que han estado definen mi vida ni mi futuro, y de convencerme de que mejores cosas están por venir.

Hoy es mi día dos y todo lo que acabo de decir es un mensaje para mí, porque, aunque realmente no lo sienta del todo verdad, se que es lo que necesito y lo a que a lo mejor tú también necesites.

Hoy es mi día dos, y en medio de lágrimas te envío un abrazo, vamos a salir de esta juntos.