Fue amor a primer encuentro. Muchos dicen que es algo ilógico y que solo pasa en las películas pero en él encontré todo lo que estaba buscando.
Me encontraba rodeada de aquellos que me aman pero mi corazón estaba vacío… hasta que lo toqué.
Existe una gran diferencia entre lo que quieres vivir y
lo que en realidad pasa. Todos tenemos grandes ideas de lo que sería la vida
perfecta pero a fin de cuentas, termina siendo una fantasía. Y esa era yo, una
niña ingenua e ignorante que era víctima de la efímera realidad de ser feliz.
Pero que diantres? Acaso alguien ha podido definir con claridad lo que es la
felicidad? Puede que yo no lo comprenda bien pero sí puedo hablar acerca de lo
que no es. Este es el momento en el que mi vida empezó a desmoronarse y todo lo
que creí era el éxtasis de mi existencia, sin aviso alguno se dio a relucir
como lo que era, una mentira. Los pilares que se habían formado durante mis
años de vida se quebraron y me encontré sola en oscuridad. Estaba en esa
situación en la que ya nada importaba, ni familia, ni amigos, ni siquiera las
pastas que por cierto, son mi comida favorita. Pero esto no se trata de como se
me fue mi vida como agua entre los dedos, sino de él.
Por mucho tiempo me pregunté cómo era enamorarse, sentir
esas “mariposas” en el estomago y hasta incluso sentir ansiedad por ver a
alguien. Así como me preguntaba eso, también pensé que era algo imposible hallar
la respuesta a mis interrogantes, puesto que, quién se iba a fijar en mi? Si
nadie lo había hecho nunca, habría alguien capaz de ver en mis ojos lo que ni
yo misma lograba visualizar? Pues para sorpresa de todos aquellos que me
subestimaron (incluyéndome a mi misma), él lo hizo. Justo en el borde del
abismo, cuando ya me daba por perdida y estaba dispuesta a lanzarme al vacio
con el anhelo de que quizá la muerte me abrazaría fuerte antes de llegar al fondo
una mano fuerte toco mi hombro y una voz suave y melódica pronuncio el “hola” más
dulce jamás escuchado. Extrañamente, sentí una atracción inmediata hacia esa
voz que me inundó de paz y casi que inconscientemente retrocedí hasta ponerme a
una distancia segura lejos de la saliente. Después de taladrarme la cabeza
intentando decidir si ver quién era el portador de esa gran voz, con más miedo
que curiosidad gire mi rostro hacia él y fue entonces cuando me di cuenta de
que lo había encontrado, más bien, me había encontrado a mi misma en su mirada.
Digan que estoy loca, que esto es puro cuento, pero después de ese toque, de
esa voz y de esa mirada, mi vida no volvió a ser la misma.